lunes, 7 de febrero de 2011

quiero conversar con mi mamá, contarle algo que llevo un buen tiempo queriendo compartir y que nunca me animo. Quiero que me diga que las cosas van a mejorar, que tengo que rezar harto, y no perder la esperanza. Y que ella rece por mi , porque la escuchan mucho más. Quiero que me diga que no me equivoqué tanto y que a veces, la vida nos da unas segundas oportunidades a los prudentes. Que me abrace y me entienda. Incluso llorar por como me siento, por las decisiones equivocadas. Quiero que me consuele de verdad, que me ayude a partir de nuevo. Quiero que mi mamá haga eso que hace tiempo no hace, que le cuesta tanto manifestar conmigo.

martes, 11 de enero de 2011

estoy en la oficina y tengo náuseas.
Voy a dejar de hacer planes, no sé trabaajar con metas impuestas concientes.
Tengo que olvidarme de 9 meses.
Voy a calmarme y pensar en cosas, en encribir canciones como antes.
Y a veces conversar un poco en serio, llenar los vacíos y convercerme que voy a estar bien, pronto.
y tener asco de nuevo. Y contar los días para hablarte de nuevo para no acosarlo.
preocuparme porque esta solo. darle lo mejor de mi telepatía.
pensar en canciones para sanar a la fran, porque en una de esas si la salvo a ella, me salvo a mi y lo salvo a él. estoy en deuda, y como responsable mental e imaginaria de esto, me dispongo a poner en equilibrio el asunto, aunque sea por vías poco convencionales.
y no se trata de dibujarte un corazón en la esquina del cuaderno, ni de cambiar la cama para creer que tu vida tendrá un cambio de ángulo igual.

Se trata de haberte querido tomar la mano mientras hacias los cambios mientras manejabas y cantar en silencio esa canción que hizo que me diera cuenta que me entregabas lo que necesitaba, mientras no te quería. Y citándote, finalmente uno termina queriendo lo que necesita.

martes, 21 de diciembre de 2010

y fui grande y todas esas palabras impronunciables salieron de mi boca y me llené de luz por fin. Y te regalé un abrazó y mis palmadas querían sacarte toda la pena. y no dijiste nada y siempre crei que me mirabas como queriendo decirme algo , como pidiendome algo, como queriendome pero a nuestra manera. y ahora que no tengo nada que decirte, yo espero que se me pase mientras me preocupo y pienso y rezo para encontrarte, para encontrar a dios, para poder meter en un globo todas esas cosas que me acuerdan a ti durante el día y mandartelas, porque nadie piensa si tu casa te va a quedar lejos o cerca del bus o si te va a gustar la cocina checa. Y no es de rollenta pero siento que sufre y nunca me habia pasado, pero no me importa tanto qu no me pescara sino verlo asi de triste.

ir o no ir. he ahí el dilema

lunes, 6 de diciembre de 2010

entonces lo único que tenias que hacer era ser verdadera. Y lo arruinaste tanto, tonta. Ahora no es tu amigo, no te quiere, piensa que eres una puta y mala. Pero eso no importa porque en verdad lo que hiciste ayer no es tan grave como el haberte dado cuenta que no puedes dar ni recibir amor. Que estás ahí naufragando y que cada vez que aparece un barquito a salvarte hundes la cabeza debajo del agua mientras gritas a gorgoritos que quieres que alguien te rescate. Y no quieres ser rescatada. Primero es el miedo el que te inmoviliza y ahora el descontrol, ahora como el gran protagonista del mal final de esta historia. Y el descontrol pensado, calculado, el descontrol planeado como la última defensa para arrancar de esta historia y para preferir y un final cerrado que uno abierto e incierto, para comprobarme una vez más que es mejor pensar que estuviste loca e imaginaste todo. Porque siempre es mejor tener el control de la situación, aunque sea tirarla al piso y cagarla. No entiendo porque lo hice. No entiendo para qué. No entiendo porqué no tuve miedo. No entiendo qué buscaba. No entiendo como no tuve verguenza. No puedo creer lo fácil que se me está haciendo mentir, mentirosa , mentirosa, mentirosa.

Siempre crees que no te va a doler y siempre duele más que la última vez.

sábado, 20 de noviembre de 2010

confundida entre moverse o no hacaerlo. entre entender si tiene algun sentido hacerlo. analizar todo muy bien , más de mil veces para evitar equivocarse y al mismo tiempo crecer, como si esas dos cosas no fueran contradictorias. Corriendo y evadiendo. Contando los cariños, restando otros con frialdad para no hacer el loco. Aprender a perdonar , reconstruir todo siempre de nuevo. Contar con los dedos de una mano la gente que te quiere y con otra a la que tenis que recuperar por egoísta o por falta de oreja. Tratar de reconquistar amistades, tratar de reconquistarte a ti misma, a convencerte de la fuerza que sacaste en algún momento, a atreverme a ser verdadera con lo que siento.

jueves, 7 de octubre de 2010

la soledad es un paso firme que no he podido obligarme a dar.


y que felicidad hacerte la cama
y que felicidad dormir contigo
y que felicidad despertar contigo

y todo lo que sentiste fue normal.