jueves, 22 de enero de 2009

Cuando hace más calor y las tardes soleadas se vuelven una costumbre desvalorizada, preguntas (incómodas) se sientan para conversar con los que el tenemos tiempo y el deber de crecer. Replantearse una y otra y otra vez, hasta que una ola de honestidad llegue hasta los pies.

1 comentario:

Anónimo dijo...

es parte de crecer, creo. te entiendo tanto.
no sabes como ni cuaaaaaaaaaaanto te extraño amigaaaaaaaaaaaaaaaaaaa